En total, El Salvador registró una victoria y dos derrotas. Más allá de los resultados, la gira sirvió para fortalecer la cohesión del grupo, ganar experiencia internacional y evidenciar los aspectos a mejorar previo a su participación en el Mundial Sub-17.
Por Fernando Suncín para elpajaropicon.com
La Sub-17 de El Salvador cerró su gira europea con balance positivo y aprendizajes valiosos de cara a su participación en el Mundial de la categoría en noviembre.
La selección Sub-17 de El Salvador concluyó recientemente una exigente gira por Europa, en la que enfrentó a tres equipos de buena talla: el Real Betis, el Atlético de Madrid B y el Olympique de Marsella Sub-19. Estos encuentros formaron parte de la preparación rumbo al Mundial Sub-17 de Qatar 2025 el próximo mes de noviembre, y dejaron un valioso aprendizaje para el grupo dirigido por el cuerpo técnico salvadoreño a cargo de Juan Carlos Serrano.
El primer partido tuvo lugar en Sevilla, ante el Real Betis, donde la “Azulita” cayó por 2-0. A pesar del marcador adverso, el equipo mostró orden y actitud ante un rival con gran dominio técnico y ritmo de juego. Los goles béticos llegaron por en la primera parte del encuentro, en un duelo que sirvió para medir el nivel de exigencia que implica competir contra academias europeas.
En el segundo compromiso, disputado frente al Atlético de Madrid B, los salvadoreños sorprendieron al imponerse con un marcador de 3-1, firmando una de las victorias más resonantes en la historia reciente del fútbol juvenil nacional. El jóven seleccionado Luís Tobar fue la figura del encuentro al marcar dos goles, acompañado por una sólida actuación del mediocampo y la defensa, que resistieron la presión colchonera en los minutos finales. Este resultado levantó el ánimo del grupo y confirmó que El Salvador puede competir ante equipos formativos de élite.
La gira concluyó en Francia, frente al Olympique de Marsella Sub-19, donde los europeos demostraron su superioridad con un 5-1 contundente. El único tanto salvadoreño fue obra de Brandon Ramírez, quien aprovechó un contragolpe bien ejecutado.
En total, El Salvador registró una victoria y dos derrotas. Más allá de los resultados, la gira sirvió para fortalecer la cohesión del grupo, ganar experiencia internacional y evidenciar los aspectos a mejorar, especialmente en defensa y manejo físico. La Sub-17 regresó a casa con la lección de que el talento salvadoreño puede competir, pero necesita constancia, disciplina y fogueo continuo para consolidarse en la élite juvenil mundial.